El Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria para pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): Guía Práctica para Médicos.
Inspiratory Muscle Training for Patients With Chronic Obstructive Pulmonary Disease:
A Practical Guide for Clinicians
Kylie Hill, PhD, Nola M. Cecins, MSc, Peter R. Eastwood, PhD, Sue C. Jenkins, PhD
Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 2010;91:1466-70.

03-08-2011
En las personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es habitual la reducción de la fuerza de la musculatura inspiratoria, y esta disminución de fuerza se asocia con disnea y disminución de la capacidad de ejercicio.

  La mayoría de los estudios relacionados con el Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria (EMI) en pacientes de EPOC han demostrado un aumento de la fuerza de la musculatura inspiratoria. Muchos de ellos también han mostrado mejoras en la disnea y capacidad de ejercicio.

  Sin embargo, la traducción de los hallazgos de estos estudios y su aplicación a la práctica clínica se topa con el problema de la gran disparidad en las cargas de trabajo o intensidades de entrenamiento utilizadas, modalidades de entrenamiento, así como los resultados de las medidas utilizadas en los diferentes estudios.

   En este estudio se resume la experiencia clínica e investigadora de los autores con un aparato de entrenamiento de la musculatura inspiratoria de tipo umbral, con el ánimo de aportar a los médicos interesados en la prescripción de EMI en esta población, con recomendaciones prácticas en cuanto a la selección de pacientes, control e implementación del entrenamiento.

  Los autores proponen la realización de un programa de EMI de tipo interválico de alta intensidad en aquellas personas que no pueden participar en ejercicios de entrenamiento de cuerpo completo debido a diferentes comorbilidades, como severos problemas músculo-esqueléticos.

  Las intensidades de entrenamiento iniciales deberán situarse como mínimo en torno al 30% de la Presión Inspiratoria Máxima (PIMax) individual. Se aconseja la supervisión, incluyendo la monitorización de la saturación arterial de oxígeno durante la primera sesión de entrenamiento y también debe informarse a los pacientes la posibilidad de que padezcan dolor muscular tardío (agujetas) como consecuencia de la adaptación muscular a una actividad no habitual.

  Los autores recomiendan la realización de un entrenamiento 3 veces por semana durante 8 semanas, con cargas progresivamente crecientes, en tanto lo permita la sintomatología. Sería prudente excluir las personas con riesgo de neumotórax o fractura de costilla espontánea.

  La evaluación del Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria (EMI) debería incluir medidas de PIMax, Disnea, Calidad de Vida y Condición Física.