Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria. ¿Por qué 30 Inspiraciones?

Muchos de los estudios de investigación realizados en el ámbito del entrenamiento de la musculatura inspiratoria y su repercusión en la salud (Duruturk y col, 2018, González-Saiz y col, 2017, Edwards y col, 2016, Langer y col., 2015, Santana-Sosa y col, 2014) así como en el rendimiento (Klusiewicz y col., 2018, Hartz y col. 2018, Archiza y col., 2017, Tong y col., 2016, Kwok y col., 2009, Edwards y col, 2008, Romer y col., 2002)

Así como las recomendaciones genéricas propuestas por POWERbreathe, recomiendan la realización de 30 inspiraciones máximas con el objetivo de fortalecer específicamente la musculatura inspiratoria y obtener los beneficios derivados de dicho fortalecimiento en forma de mejora de la salud y/o del rendimiento físico. ¿Por qué 30 Inspiraciones?

El entrenamiento de la musculatura inspiratoria no deja de ser un entrenamiento de fuerza y como tal, no debe ser diferente en cuanto a metodología y efectos al entrenamiento genérico de la fuerza aplicada a la musculatura esquelética.

Sabido es que existe una relación inversa entre el porcentaje de la fuerza máxima y el número de repeticiones que pueden realizarse, y en este sentido  diferentes autores han estudiado dicha relación y han establecido fórmulas de correlación entre ambos parámetros.

Entre las diferentes propuestas se encuentra la de “Welday, 1988 & Epley, 1985” según quienes la relación entre el porcentaje de la fuerza máxima y el número de repeticiones obedecía a la relación:

Fuerza Máxima = (Carga x 0,0333 x Repeticiones hasta el fallo) + Carga

Aplicando dicha fórmula, observamos que cuando se realizan 30 repeticiones la Fuerza Máxima se corresponde con el doble de la carga con la que trabajamos, lo que significa que dicha carga supone el 50% de la Fuerza Máxima.
Teniendo en cuenta lo anterior, sabemos que el establecimiento de un programa de ejercicio o entrenamiento basado en la realización de 30 repeticiones (y lógicamente terminar con cierto cansancio), es una forma indirecta de marcar la intensidad de trabajo al 50% de la fuerza máxima. De forma gráfica vemos la relación existente entre número de repeticiones y porcentaje de la Fuerza Máxima en la imagen adjunta (según fórmula de “Welday, 1988 & Epley, 1985”).

Por tanto el Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria basado en la realización de 30 inspiraciones máximas, es en realidad una forma sencilla y genérica de marcar una intensidad del trabajo de fuerza correspondiente a aproximadamente el 50% de la Fuerza Máxima, que en este caso sería similar a la Presión Inspiratoria Máxima.

Además, esta forma de determinar la intensidad de entrenamiento permite adaptarse a la mejora de rendimiento resultante del entrenamiento, ya que cuando resulta fácil completar las 30 inspiraciones máximas se recomienda aumentar la resistencia a la inspiración (aumentando en ¼ de vuelta la resistencia en los POWERbreathe de tipo mecánico), con lo que va adaptándose la resistencia y con ello el entrenamiento inspiratorio a la mejora progresiva que se va produciendo.