¿Entrenamiento Muscular Inspiratorio Durante el Embarazo?

En cuestión de salud, existen múltiples condiciones en las que el entrenamiento muscular inspiratorio (IMT) puede resultar de ayuda terapéutica para el alivio y/o mejora de patologías.

Hasta el momento no se encontraban publicaciones relacionando la práctica de IMT durante el periodo de gestación. En el presente artículo recogemos las conclusiones de 2 recientes trabajos que comprueban los efectos del IMT en el 3er trimestre de embarazo en cuestión de fatiga respiratoria, y funcionalidad pulmonar.

Debido los cambios que se van produciendo en el organismo, las gestantes sufren dificultades respiratorias (sobre todo a partir del 2do y 3er trimestre) y no es raro presenciar los efectos de esta disnea del embarazo en forma de suspiros e intentos de profundas inspiraciones.

La disnea y la sensación de ahogo pueden ser causa de sensación de falta de aire, hiperventilación, mareo y fatiga (Biswass y col., 2013).

¿PUEDE EL IMT SER DE AYUDA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA DE LAS GESTANTES?


Veamos lo que comentan los 2 siguientes estudios científicos al respecto:

A Comparative Study of Effectiveness between Diaphragmatic Breathing and Resistive Inspiratory Muscle Training on Fatigue during Pregnancy (Alokayli y col., 2018).

El mencionado estudio ha tratado de comparar los efectos del IMT y de ejercicios de respiración diafragmática (DBE) en la fatiga durante la gestación.

Con tal propósito, 32 mujeres primigrávidas (Edad=20-30 años) en el 3er trimestre de embarazo y que se veían afectadas por disnea en su vida diaria, fueron divididas en 2 grupos, respiración profunda diafragmática DBE, e intervención IMT.

El grupo DBE realizó ejercicios diafragmáticos 15 minutos diarios, 5 días por semana, por 4 semanas.

El grupo IMT realizo entrenamiento inspiratorio en mismas condiciones (15 minutos, 5 días/semana, 4 semanas).

Las gestantes eligieron el patrón respiratorio a su elección, siendo animadas a inspirar tan profundamente como les fuera posible extendiendo el abdomen, reteniendo por 5 segundos la inspiración y espirando de modo lento y sostenido.

Análisis pre y post intervención fueron realizados, constatando que el grupo IMT tuvo una altamente significativa disminución en índice de fatiga. 

Según los resultados obtenidos, los autores concluyen que “la práctica de IMT durante la gestación en el 3er trimestre ayuda a reducir la fatiga”, animando a incorporar entrenamiento muscular inspiratorio como parte del protocolo de rehabilitación durante esta fase.

A comparative study of Effectiveness between Diaphragmatic Breathing and Resistive Inspiratory Muscle Training on Pulmonary Functions (ERV) during Pregnancy; (Amola y col., 2018).

La disrupción de patrones respiratorios puede tener un papel en parte de ciertos problemas durante la gestación. Con el objetivo de comparar los efectos de IMT y DBE en el volumen de reserva espiratoria (ERV) y función pulmonar durante la gestación, el citado estudio piloto efectuó una intervención con 12 gestantes primigrávidas (Edad=20-30 años) que estaban en el 3er trimestre del embarazo.

Al igual que en el estudio previamente comentado, los 2 grupos de gestantes IMT y DBE recibieron sesiones en similares condiciones (15 minutos, 5 días/semana, 4 semanas).

Según los resultados obtenidos en la investigación, los autores concluyen que el estudio muestra una mejora funcional pulmonar (ERV) debido a la práctica de IMT en el 3r trimestre de gestación.

Interesantes conclusiones las que ofrecen estos primeros estudios sobre entrenamiento muscular inspiratorio en gestación avanzada. Al parecer, la práctica de IMT consigue mayores efectos positivos que la tradicional técnica de respiración diafragmática por si sola. Seguiremos atentos a nuevos estudios al respecto.